Filosofía de Borbonia.

Durante años, los secesionístas han empleado dos técnicas que les han funcionado muy bien.

Propaganda, propaganda y más propaganda, dentro y fuera de nuestras fronteras, en los colegios, en los medios de comunicación, allá donde haya alguien que les escuche.

Ignorar totalmente y silenciar a quienes no son afines. No contamos, no existimos, no tenemos ningún derecho.

Desde Borbonia explicamos a todo el que quiera escucharnos, que difundir por todas las redes sociales artículos sobre el secesionísmo les beneficia, aunque sea una crítica, es propaganda.

La propaganda es publicidad, y aunque sea negativa, a modo de repulsa o como denuncia, sigue haciendo su trabajo de difusión.

Más de la mitad del poder del secesionísmo es solamente mediático, no son tantos, ni tan poderosos, ni serían tan visibles si nosotros cortamos nuestra colaboración en su campaña propagandística.

¿No se dan cuenta? Nos están utilizando como un ejército de difusión, por favor, pare y reflexione.

No se trata de difundir por todos los grupos la última canallada del idiota de turno, no sirve de nada.

Conteste, muestre su oposición, demuestre que es mentira, argumente su respuesta, denúncielo si es necesario, pero no en twitter, hágalo en el juzgado.

De otro modo, sólo está colaborando a difundir su mensaje.

Debemos hacernos notar, debemos hacernos escuchar, debemos hacernos respetar y eso no se consigue siguiendo las reglas de su juego, difundiendo a diestro y siniestro el nuevo collar hortera del perro de Pigdemón, ni el vídeo del canalla enmascarado lanzando piedras, cubierto por la estelada.

Sólo les hace más visibles.

Nuestro comportamiento es estúpido y perjudicial.

Debemos potenciar y publicar noticias positivas para nuestra causa, la unidad de España.

Somos un País puntero en ciencia, tecnología, investigación, deportes, agricultura….

Utilicémos ese filón. Defendiendo lo nuestro, desmontando su imperio de mentiras, predicando nuestra hoja de ruta, no la suya!

Aquellos que tienen la posibilidad de llegar a prensa, nacional e internacional, personas o entidades, no deben permitir que los mitos nacionalístas cobren fuerza, hay que rebatirlos, con inteligencia, con empeño, y sobre todo, con la verdad.

A todos los políticos, deben restaurar el honor de España en toda Europa y el resto del mundo.

Llevan años contando falacias y desprestigiando la Nación Española con sus milongas.

Pongan freno, rebatan sus argumentos fariséicos, desmonten su chiringuito.

No ganaremos ésta batalla enfrentándonos por la fuerza, ni dando alas a sus patrañas, así sólo alimentamos su narcisísmo.

Por favor, pare, y reflexione.

Categorías: Noticias

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